¿Con qué productor os gustaría colaborar y en qué estudio mítico grabar?
Ton LLevot: Personalmente, hay una canción de The Raveonettes que me parece brillante, “Love In A Trash Can” del 2005 me encanta por su producción y mezcla, los arreglos de guitarra son perfectos, el sonido de la batería y las voces también. Las reverbs y crudeza de alguno de sus elementos me parecen sobresalientes. Así que sería un experimento muy enriquecedor poder contar con la producción de Richard Gottehrer y el compositor, guitarra
y cantante de the Raveonettes Sun Rose Wagner en alguna de nuestras composiciones y con la mezcla de Joe Blaney. Me gustaría poder hacer este experimento cerca de casa, así que podríamos grabar en el estudio de Marc Parrot, Grabaciones Silvestres, por ejemplo.
Love in a thrashcan:
Tatiana Rius.: Me encantaría grabar con Sonic Boom, alias de Peter Kember, referente del neopsicodelismo británico y cofundador de Spacemen 3. Responsable, además, de otros proyectos tan influyentes como Spectrum y Experimental Audio Research, dónde se expanden los límites del sonido psicodélico hacia territorios más electrónicos y atmosféricos. Como productor ha dejado huella en discos de artistas que admiro como Panda Bear, MGMT, Beach House, Moon Duo, TEEN y Yo La Tengo, entre otros. Por cierto, hace unos años tuve la suerte de conocerle personalmente en una entrevista que le
hice tras su paso por la Sala Upload de Barcelona.
También, me gustaría trabajar con Anton Newcombe, fundador y líder de The Brian Jonestown Massacre, multi instrumentista, visionario, genio, loco, ¡fascinante!. Estandarte de la psicodelia contemporánea. Ha producido y colaborado estrechamente con muchos músicos, entre los que destaco: Tess Parks, The Limiñanas y Dead Meadow.
Me siento atraída por sus personalidades complejas, por la faceta oscura y carismática que emerge de su música, pero también de su esencia como individuos, de esa genialidad perturbada.
Entre los grandes históricos admiro a Phil Spector, creador de la Wall of Sound, que transformó el pop de los sesenta con capas orquestales densas, dejando su imprenta en The Ronettes, The Crystals, The Beatles, John Lennon y David Bowie; y a Joe Meek, pionero que entendió el estudio como un laboratorio creativo, produciendo éxitos como “Telstar” con The Tornados, y grabando a John Leyton, The Honeycombs, Mike Berry y Screaming Lord Sutch, innovando con técnicas que siguen inspirando generaciones.
Finalmente, entre los vivos está Brian Eno, precursor del Ambient y la experimentación sonora, cuyo trabajo con U2, Talking Heads, Coldplay y David Bowie ha redefinido la producción contemporánea.
Si tuvierais carta blanca para hacer de curadores en un festival, ¿qué bandas y dj´s os gustaría incluir, nacionales e internacionales?
T.LL.: Podríamos traer a Rebel Motorcycle Club, a los Eels, a los Jackets, Violet Mindfield, the Giant Robots, a los primeros Doctor Explosión, Wau y los Arggs de los que versionamos un tema, The Last Shadow Puppets, The Ghost Of A Saber tooth tiger, Mercury Rev,…
T.R ¡Qué locurón! Hay tantas bandas maravillosas. Mi cartel reuniría a bandas de Soul, Beat, Garage, Power Pop y Punk y más: Aaron Fraser, Curtis Harding, Nick Waterhouse, SurfBort, Pelazo, Feedbacks, The Jackets, Shannon & the Clams, The Mocks, The Brian Jonestown Massacre, Mystery Lights, The Night Times, Ty Segall, y muchas más. Como DJ que soy, invitaría a todos mis amigos, un All Stars en toda regla, jejeje. Algunos festivales como el Wachina, Wachina, el Sant Antoni Pop Fest y el Funtastic, curiosamente todos ellos de la Terreta, conjugan de manera magistral una programación exquisita.
¿Qué colaboración especial os gustaría tener, ya sea en directo o produciendo?
T.LL: Para esta respuesta necesitaríamos una máquina del tiempo, nos traeríamos de los 60 y de los Ángeles a Sean Bonniwell de los Music Machine y haríamos un single con él. Sería maravilloso contar con su producción y claro está, poder tocar con él en directo sería muy fuerte.
¿En qué paraje increíble de la naturaleza os gustaría tocar?
T.LL.: A ver, somos un grupo de garage y destilamos la rabia y descontento que se filtra por la desdichada contemporaneidad, no creo que seamos una banda de salir tocando en unas cascadas o en un paraje idílico. Quizás en la sombra de una cueva llena de murciélagos o ya que somos “Asquerosamente ricos” en la sede de algún banco secreto en algún paraíso fiscal, o en Abu Dabi pateando al ciudadano Juan Carlos de Borbón.
T.R. Me puedo imaginar entre las ruinas de un castillo medieval rodeado por un frondoso arbolado en la falda de un acantilado, en algún lugar de las Highlands. En algún bosque pérdido de los Cárpatos, dónde los abetos se elevan como columnas de una catedral antigua, y al caer la tarde el verde se vuelve azul profundo y todo parece suspenderse. También, en la inmensidad del desierto.
Si pudierais viajar en el tiempo, ¿a qué conciertos míticos del pasado os
gustaría asistir?
T.LL.: Molaria ver a los Kinks tocando “You Really Got Me” en alguna de sus primeras apariciones, ver a the Long Boatmen haciendo “Take Her Any Time” en algun pueblo perdido por Inglaterra,…ver a The Eyes en el Marquee también sería lo suyo, aunque no sé si eso sucedió nunca.
You Really..
Take her…
When the night…
T.R. Si pudiera viajar en el tiempo, soñaría con vivir el mítico Woodstock, sentir la energía de aquella multitud y la libertad de la música hippy en su máximo esplendor: Jimi Hendrix, Janis Joplin, The Who, Grateful Dead, Jefferson Airplane, Santana, Crosby, Stills, Nash & Young, Blood, Sweat & Tears.
Presenciar los conciertos en la sala CBGB de NY, para disfrutar en directo de grupos icónicos como Blondie, Ramones, Talking Heads y Television, y sobre todo de The Stooges.
Trasladarme al Marquee Club en Londres, donde formaciones británicas que definieron el Beat y el R&B, como The Rolling Stones, The Yardbirds, The Kinks, Small Faces, y por supuesto David Bowie, ofrecieron actuaciones legendarias.
Asistir a todas, o a cualquiera, de las actuaciones de The Velvet Underground, MC5, The Doors, y Joy Division.
¿A qué artista elegirías como ministro de cultura para gestionar la situación
actual del país?
T.LL. Me vienen a la cabeza dos artístas internacionales, s i aún estuviesen vivos creo que me decantaría por Sixto Rodríguez o por John Lennon, dado que los dos personajes se dedicaron o intentaron dedicarse a la política. Sixto se presentó a las listas de Detroit y Lennon tuvo una fuerte implicación política. No sabría quien decir a nivel nacional en el presente.
T.R. Probablemente no elegiría a ningún artista como ministro de Cultura. Creo que para desempeñar bien un cargo político es necesario dominar ciertas artes, valga la redundancia, que no necesariamente están implícitas en la sensibilidad o el talento creativo. El arte y la gestión pública son ámbitos distintos, y aunque puedan dialogar entre sí, requieren
capacidades y enfoques diferentes.
¿En qué banda sonora de película o serie os habría gustado aparecer y/o
componer?
T.LL. Podría ser divertido escribir algo para The Twilight Zone o para el Doctor Who. Pero creo que hacer música para cine o series es complejo. Creo que alguna de nuestras canciones podría funcionar en The Killing Eve, para la que compone Unloved, otro grupo que me gusta mucho. Estamos acabando un nuevo tema que se titula “Silk or Leather” que podría acompañar algún episodio bizarro de monstruos sado-maso, podríamos hacer un
corto psicòtico para acompañar esta canción bastante enfermiza que en un par de meses vamos a autoeditar.
En alguna película de David Lynch, Jim Jarmusch o Yorgos Lanthimos.
¿Qué tema vuestro mandaríais al espacio para conectar con vida extraterrestre?
T.LL. : “Silk or Leather” sería perfecto, sería una forma de avisar a los pobres extraterrestres de la depravación y narcisismo que encontrarían en nuestro pequeño punto azul. Pero para llevarme la contraria también podríamos mandar “I don’t Care”, está ya está en las redes y dentro de poco estará en formato físico, tenemos en fábrica ya nuestro primer single con
dos composiciones propias, esperamos tenerlo para mediados de Abril. Mandar “I don’t care” al espacio sería como decir que nos da igual lo que puedan hacer los extraterrestres, estamos a miles de años luz de cualquiera de ellos, para cuando lleguen aquí, ya no existiremos.
TR. Loneliness. Un tema que apela a la soledad del ser humano, al hecho de sentirsediferente. Un corte nuevo y original de Filthy Rich que muy pronto, en unas semanas, estará disponible en todas las plataformas.
¿Qué papel creéis que jugarán los músicos cuando la IA componga mejor que vosotros?
T.LL.: Creo que los humanos seguiremos haciendo música, podemos convivir con la inteligencia artificial. Ella hará su música y nosotros la nuestra. Hoy por hoy hay miles de calidades y registros, no creo que unos anulen a los otros. Creo que llegará un momento en el que la música hecha por personas será mucho más valiosa y estará más buscada, creo que la IA dejará claro que la música “de verdad” es “de verdad”. Ahora hay muchas maneras de hacer música digital, pero seguimos usando guitarras, baterías y voces. Los
sintetizadores y los samplers no han acabado con los instrumentos acústicos y eléctricos, creo que con la IA pasará algo similar. Nosotros, de momento, seguimos usando micros, previos analògicos, amplis de válvulas, guitarras y mandamos nuestros masters a fábricas de vinilo cómo se hizo casi todo el siglo pasado.
T.R ¿Qué es mejor? ¿Quién lo decide? ¿En base a qué? Encontraremos buenas
composiciones tanto en la música creada por IA como en la hecha por el ser humano. Lo que sí es de esperar es que esto conlleve a una mayor valoración de la música hecha por el hombre. Al final, en el error se encuentra muchas veces la virtud: los músicos seguimos aportando sensibilidad, intuición y emociones que ninguna máquina, de momento, puede replicar por completo, y eso, a día de hoy, marca la diferencia en la experiencia musical.
¿Hasta cuándo? No lo sé.
¿Qué parte de vosotros desaparece cuando tocáis… y cuál aparece?
T.LL.: Cuando tocamos desaparecen muchas cosas, casi todas excepto las estrictamente necesarias para pasarlo bien tocando para los que están ahí. La verdad es que aunque las grabaciones y producciones que hacemos en nuestro estudio nos proporcionan mucha diversión, lo mejor es tocar en directo. En el escenario podemos poner en práctica todo el trabajo y dedicación que ponemos grabando y ensayando, es cuando puedes soltarte y
dejarte llevar por la música y las vibraciones del local, nos encanta bailar, hacer mucho ruido y cantar y chillar libremente. Aparece libertad y sonido a raudales, que no es poco.
T.R. Desaparece todo lo que no tiene cabida en ese momento: no hay miedos ni preocupaciones. Se agudizan los sentidos y se da rienda suelta al sentimiento, dejando que la música tome el control y revele una versión más intensa, libre y presente de uno mismo.
¿Cuál consideráis que sería el cénit de vuestra carrera?
T.LL. Nos encantaría autoproducir y autoeditar muchos singles y poder venderlos en muchos conciertos. Nos gustaría haber tocado en todos los festivales que nos gustan ypoder compartir escenario con los grupos con los que tenemos afinidad. Hoy hay muchos festivales de garage y psicodelia orientados hacia la gente que adora la música de los 50’s y los 60’s, hay cientos por toda europa y por todo el mundo, nos encantaría tocar en todos
ellos. Antes de Filthy Rich ya ibamos a muchos de ellos porque nos encanta escuchar, bailar y salir de concierto a diferentes ciudades con su energía, gastronomía y particularidades. Poder disfrutar de todo esto pasándolo bien y tocando por ahí sería un buen cénit.
TR: El cénit sería poder explorar con libertad todos los caminos posibles, creativamente hablando, y tocar, tocar y tocar.
¿Qué sala o club os habría gustado dirigir o programar?
T.LL: Nos encantan muchas salas, pero no sé si dirigirlas o programarlas sería algo que yo personalmente quiera hacer. Pero si lo tuviera que hacer creo que lo haría en alguna nueva porque no creo que sobren. De hecho en Barcelona creo que faltan, afortunadamente tenemos a la gente del Upload que también llevan el Paral·lel 62, que, en mi opinión, están haciendo un muy buen trabajo con una programación sólida y constante, así como el Psych Fest y del Gambeat que son los dos festivales que también realizan y es una suerte que
existan en Barcelona.
TR. Creo que disfrutaría programando cualquier sala que contase con magnífico sonido, buenas infraestructuras y con un público fiel.
¿Qué instrumento/máquina inalcanzable os gustaría poseer?
T.LL.: En mi caso tendría muchas guitarras, amplificadores, micros, previos…aunque ya tengo unos cuantos. Quizá tener un 24 pistas de cinta y una buena mesa analógica antigua en buenas condiciones sería algo que me encantaría. Como decía, Filthy Rich grabamos en mi estudio en el barrio de Sant Andreu en Barcelona. Allí tengo un equipo decente con el
que podemos hacer todo lo que nos apetece. Pero como digo, tener la posibilidad de grabar en analógico sería un lujo que de momento no nos podemos permitir en casa y somos de grabar en nuestro estudio, poder grabar y producir sin prisas y pudiendo dedicar atención y cariño a cada detalle nos gusta mucho.
TR. Me pido el Delorean, una pistola reductora para poder hacerlo todo pequeñito y guardármelo en el bolsillo (personas incluídas), y un teletransportador.
¿Qué medidas y soluciones aplicaríais para revalorizar la música y la cultura
en nuestro país debidamente?
T.LL: Para revitalizar la música y la cultura lo primero que haría es ampliar su papel en los currículums educativos, tanto en primaria como secundaria, mucha más música y arte plástico, teatro,… Hoy en día en los centros de secundaria cursan 4 horas semanales de matemáticas y una de música y otra de educación visual y plástica. Cabe decir que me dedico a la docencia, soy profe de secundaria de Educación Visual y Plàstica, y me preocupa mucho el papel, tan menor, del arte en la educación. No me parece justo y sin
duda está relacionado con la importancia que tiene el arte y la cultura en nuestro país. Estos ámbitos son considerados un lujo y no lo son, son muy importantes para disfrutar de una vida rica, como bien saben las clases económicas y políticas.
A nivel más local, en Barcelona se prioriza el descanso de los vecinos por delante de poder hacer un concierto en un bar o una sala pequeña y esta política ha acabado con gran parte de la vida musical de la ciudad. Se priorizan los super festivales en las afueras, como el Sónar o el Primavera y las pequeñas propuestas no tienen dónde empezar y crecer.
TR: Reducción del IVA cultural, se abarataría la producción y los precios de las entradas de los conciertos, incentivando la asistencia. Un sueldo vitalicio por ser artista. El reconocimiento de SIR, como los caballeros de la mesa cuadrada de Monty Python. Un harén exclusivo de fans entregados.
https://www.rtve.es/play/videos/cine-de-siempre/caballeros-mesa-cuadrada-locos-seguidores/6767902/
¿Cómo imagináis la música cuando no existan escenarios ni pantallas?
T.LL: Supongo que si llegamos a ese momento, nos transmitirán a través de algún dispositivo electromagnético la información directamente al cerebro y podremos disfrutar de una experiencia virtual a la carta, algo parecido a las drogas alucinógenas pero producido en un computador y no necesariamente serà aleatorio, se podrá elegir o quizá lo elegirà un algoritmo de las grandes corporaciones, quien sabe.
¿Con qué realizador de videoclips os gustaría trabajar? ¿Qué videoclips
elegiríais de ellos?
T.LL Chris Cunningham, “Come to Daddy” de Aphex Twin. Creo que funcionaria con el rolloirreverente de Filthy Rich.
TR Me encantaría trabajar con Harmony Korine, porque su mirada es imprevisible, experimental y capaz de capturar la crudeza y la poesía de lo cotidiano al mismo tiempo. De él elegiría videoclips como los que ha hecho para Soccer Mommy o sus cortos musicales más experimentales, donde la imagen parece fluir de manera casi orgánica con la música.
También me gustaría colaborar con directores como Michel Gondry, por su imaginación visual y su capacidad de transformar ideas sencillas en universos visuales únicos, y con Spike Jonze, que combina humor, sensibilidad y energía en cada proyecto, como se ve en clips de Beastie Boys o Daft Punk.
¿Qué disco os cambió la forma de entender la música, os habría gustado
componer y por qué?
T.LL: Pregunta difícil. Quizá Odissey and Oracle de los Zombies, S.F. Sorrow de The Pretty Things. Porque son discos que se han podido hacer libremente al margen de la industria. Los músicos han podido hacer lo que les ha apetecido y han desarrollado formas nuevas de grabar, arreglar y producir. Creo que son dos discos maravillosos que si no has escuchado te fliparán.
TR: Uno de los discos que me cambió la forma de entender la música fue “Psychotic Reaction” de Count Five, por su energía cruda, guitarras distorsionadas y caos controlado, que muestran que la fuerza y la emoción pueden ser tan importantes como la técnica.
También me marcaron “The Velvet Underground & Nico”, por transmitir emociones profundas con sonidos minimalistas; “Fun House” de The Stooges, por su intensidad salvaje; “Pet Sounds” de The Beach Boys, por sus armonías y producción visionaria; y todos y cada uno de los álbumes de The Beatles.
¿Qué joyas en vinilo os gustaría conseguir?
T.LL Singles raros de los 60’s hay unos cuantos. Vacum Cleaner de Tintern Abbey, Love Maker de Calum Bryce, No Time to Turn Me On de Catapult, Right or Wrong de Mike Leslie,Gentle When You Say the Word de Gary Scruggs, … y muchos más.
T.R. Llevo más de veinte años coleccionando discos, siete pulgadas. Mi Want List supera con creces los 4000 títulos. Never enough. Necesito un Crowdfunding o un sugar daddy. La vida no me da para más.
¿Qué institución cultural os gustaría hackear desde dentro?
T.LL: Instagram, molaria buscar un logaritmo liberador que nos haga más listos y libres, no más estúpidos y esclavos. El poder de las redes sociales es inmenso, a veces imagino qué pasaría si no estuviesen controladas por quien las controla. Sin duda podrían ser herramientas para que las personas avancemos a otro nivel, para lo que creo que deberían ser.
T.R: La institución que me gustaría “hackear” desde dentro sería la SGAE, porque funciona como una caja negra: se sabe el dinero que sale, pero nadie sabe realmente cuánto entra ni cómo se distribuye. Muchos músicos sienten que sus decisiones protegen a unos pocos privilegiados mientras dejan desamparados a los creadores más pequeños. Sería fascinante poder transformarla desde dentro, para que dejara de ser un sistema opaco y empezara a servir de verdad a quienes hacen que la música exista.
Y para terminar:
¿Cuál sería el futuro ideal para los músicos en este país?
T.LL: Bueno, idealmente podríamos recibir un sueldo de 3000 euros por hacer arte, o simplemente por vivir, después de todo hay mucho dinero acumulado en manos de un pequeño tanto por ciento de personas que son “Asquerosamente Ricas”.
Estoy totalmente de acuerdo con Ton.
https://www.instagram.com/filthyrichband/
