Me llamo
Elena Alférez
y nací en Madrid aunque he vivido media vida en Salamanca.
Voy a empezar por donde arranca cualquier historia: ¿de dónde sale mi lado artístico?, no lo sé. No lo sé porque en mi caso no responde a una tradición familiar, ni a una cultura artística que se respirara en mi casa. Soy la primera sorprendida por haberme construido una carrera artística en esas condiciones.
He dibujado toda la vida, por eso me licencié en Bellas Artes en especialidad Ilustración. Empecé a apasionarme por el mundo de la interpretación en la adolescencia gracias al videoclub de mi barrio (que descanse en paz). Ver historias narradas en el cine me ayudó a comprenderme mejor, a conocer otros mundos y a encontrar puntos en común con otros. Los actores y las actrices, a lo largo de la historia han sido esencialmente narradores de historias. Las historias pueden cambiar nuestra perspectiva, motivarnos, cambiar nuestros pensamientos, nuestro estado de ánimo o nuestras opiniones. Por eso soy actriz, si el arte me ha transformado a mí, podré cambiar a otros. Me dedico a la interpretación por vocación, es un trabajo fantástico.
Me siento una persona afortunada. Hago teatro, cine, series de ficción y, por qué no decirlo, una paella bastante decente. Procuro relacionarme sólo con gente con la que me río. De pequeña sospeché que era buena idea y el tiempo me ha dado la razón. También me encanta cocinar, leer, dibujar, tocar el piano y sobre todo cuidar de mis amig@s.
¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser actriz?
Creo que la semilla apareció cuando me fui a vivir a Londres después de terminar Bellas Artes en Salamanca. Hasta entonces me encantaba el cine y había hecho algo de teatro en Salamanca, pero lo veía como una afición. Ni siquiera contemplaba la posibilidad real de dedicarme a ello. Vivir en Londres me abrió muchísimo la mente. De repente entendí que
había muchas más posibilidades para mi vida de las que había imaginado.
Allí empezó a aparecer la idea de que quizá yo también podía dedicarme a algo tan aparentemente imposible como la interpretación. Cuando regresé a España y me apunté a la escuela de Cristina Rota fue la primera vez que me lo planteé de verdad.
¿Y cuándo sintió que lo había logrado?
Curiosamente, no fue cuando hice una serie de ficción o una obra de teatro.
Lo sentí el día que entendí que, pasara lo que pasara, no iba a dejar de actuar. Cuando una profesión deja de ser una aspiración y se convierte en una forma de estar en el mundo, ya la has conseguido.
Su primera vez sobre las tablas fue en....
Mi primera vez sobre las tablas como actriz profesional fue en el Teatro Reina Victoria. Compartía escenario con Pedro Reyes y Manu Feijoo, todavía recuerdo los nervios antes de salir. Hay momentos que se te quedan grabados para siempre, y aquel fue uno de ellos.
Y la ultima ha sido en....
Ayer mismo, en el Teatro Fernán Gómez. Actualmente coprotagonizo La Barraca, adaptación de Blasco Ibáñez dirigida por Magüi Mira.
¿A quién admiraba de pequeña ?
Tuve una auténtica fascinación por Lina Morgan. Me sabía de memoria sus obras de teatro, las grababa en VHS cuando las emitían por televisión y las veía una y otra vez.
Mis padres incluso me trajeron a Madrid para ver uno de sus espectáculos porque sabían lo mucho que me gustaba. Mirándolo con perspectiva, creo que ahí había ya una actriz en potencia, aunque yo todavía no fuera consciente de ello.
¿A quién admira ahora?
Admiro a las personas que han conocido mundo. Me gusta la gente que viaja, que ha salido de su entorno y ha construido una vida más grande que la que le había tocado de partida. También admiro mucho a la gente emprendedora, quienes se atreven a vivir de una manera poco convencional, siguiendo su propio camino.
Y, sobre todo, admiro a las personas que han conseguido trabajar en algo que realmente les apasionaba.
Aprendí mucho de....
He aprendido de muchas personas a lo largo de mi vida, pero sobre todo de aquellas que me han ampliado los límites de lo que creía posible.
De adolescente aprendí mucho de mi amigo Chema, que tenía una academia de dibujo en Salamanca. Más allá de aprender a dibujar y pintar, nuestras conversaciones me enseñaron a mirar la vida con curiosidad y pensamiento propio.
También recuerdo con mucho cariño a algunos profesores que despertaron en mí intereses que luego serían importantes, como el cine, el arte o la creatividad.
Y he aprendido muchísimo viajando. A veces una conversación en otro país te enseña más que años mirando el mundo desde el mismo sitio.
Hoy sigo aprendiendo de los directores, compañeros y maestros con los que trabajo. Una de las cosas que más me gusta de esta profesión es que nunca dejas de aprender de los demás
No me ha enseñado nada....
Casi todo me ha enseñado algo, aunque a veces haya tardado años en darme cuenta.
¿Qué personajes celebres le gustaria interpretar?
Más que un personaje concreto, me atraen las mujeres que luchan por encontrar su lugar en el mundo. Los personajes que tienen humor, heridas, inteligencia, deseo y contradicciones. Esos son los que me hacen querer subir a un escenario o entrar en un rodaje.
¿Con que nuevos compañeros le gustaria trabajar?
Con cualquier actor o actriz que ame profundamente este oficio. Dicho esto, me encantaría compartir trabajo con Javier Gutiérrez, Carmen Machi, Luis Zahera, Alberto San Juan o Luis Bermejo. Los admiro muchísimo porque tienen verdad, personalidad y una enorme libertad interpretativa.
¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?
No esperando. Elegí esta carrera sabiendo que la incertidumbre venía incluida en el paquete.
Siempre tengo algún proyecto en marcha. A veces es un trabajo que llega de fuera y otras veces es una iniciativa propia, algo que estoy creando, aprendiendo o desarrollando. Estoy siempre en movimiento.
¿Cómo se celebra cuando si llega?
Primero con gratitud. Y luego, sinceramente, trabajando.
Una actriz debe tener un plan b para poder sobrevivir,¿cual es el suyo?
A día de hoy no me interesa especialmente dirigir ni escribir. Lo que realmente me
apasiona es interpretar.Mi plan B siempre ha sido encontrar una nueva manera de seguir construyendo el plan A.
Para mí solo hay un plan: seguir creciendo como actriz.
¿Cuales son las historias que más le atraen actualmente para interpretar?
Me atraen las historias de personas que intentan reinventarse y encontrar su lugar en el mundo. Me interesan especialmente los personajes que se enfrentan a circunstancias
difíciles sin perder la dignidad o la capacidad de seguir adelante. Supongon que porque son historias profundamente humanas. Y si además hay humor, mejor.
Creo que el humor es una de las formas más inteligentes de hablar de las cosas importantes.
¿El mejor momento vivido sobre las tablas?
El mejor momento vivido sobre las tablas es difícil de elegir, pero estoy viviendo uno ahora mismo. Actuar en el Teatro Fernán Gómez con La Barraca, dirigida por Magüi Mira, después de tantos años de profesión, tiene algo muy especial. Hay momentos en los que sientes que todas las piezas del camino encajan.
¿ Y el peor?
La verdad es que no recuerdo ningún momento especialmente malo. He tenido funciones mejores y peores, claro, pero me siento muy afortunada porque, incluso en los días difíciles, siempre he disfrutado estando sobre un escenario.
El primer espectaculo que fué una catarsís para mí fue....
Probablemente El Fantasma de la Ópera en Londres. Recuerdo salir del teatro profundamente emocionada. No fue solo la calidad del espectáculo; fue la sensación de estar viviendo algo que me superaba, algo que me recordó el enorme poder que tienen las artes escénicas para transportarte a otro mundo durante unas horas.
¿Y el ultimo catartíco ha sido...?
La Barraca. Porque no solo me ha permitido interpretar personajes muy potentes, sino también recordar por qué me dedico a esto. Hay historias que entretienen y hay historias que te atraviesan. Esta pertenece a las segundas.
Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectadora.....
Me hieren especialmente las historias sobre la soledad y la exclusión. Cuando un personaje intenta encontrar su lugar en el mundo y no lo consigue, suele acompañarme mucho tiempo después de salir del teatro.
Y una que le haya insultado a su inteligencia......
La verdad es que ninguna. Puedo salir de una obra pensando que me ha gustado más o menos, que conecto con ella o que no, pero siempre me merece respeto el trabajo que
hay detrás de levantar un espectáculo. Sé el esfuerzo, el tiempo y la pasión que requiere.
El arte no siempre tiene que gustarme, pero eso no significa que me sienta insultada por él.
¿Cómo se maneja la autocensura para tratar ciertos temas ?
Sinceramente, todavía no me he visto en esa situación.
Hasta ahora he podido trabajar con bastante libertad y no he sentido la necesidad de autocensurarme. Si algún día me encuentro ante ese conflicto, tendré que descubrir cómo lo gestiono.
¿Qué tal sientan los premios?,¿cómo se digieren para continuar después?
La verdad es que sientan estupendamente. A nadie le amarga un reconocimiento.
Los disfruto, los agradezco y sigo adelante. No creo que un premio cambie quién eres ni las ganas que tienes de seguir trabajando.
Querría conocer a :
Me encantaría sentarme a cenar con Jane Fonda.
¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?
No siento que tenga que convencerme para seguir. No vivo mi carrera como una lucha entre seguir o rendirme, sino como un camino que sigo recorriendo.
¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años?Y en donde?
La idea de pasar temporadas en Madrid y otras en ciudades como Londres me resulta
muy atractiva. En realidad, no se trata tanto de dónde estaré como de cómo me gustaría vivir: trabajando en historias que me entusiasmen, rodeada de gente talentosa y con la libertad de moverme por el mundo gracias a mi profesión.
Y si eso llega dentro de cinco años en lugar de diez, tampoco me voy a quejar.
