Actriz con más de 25 años de carrera, ha trabajado para directores como Helena Pimenta(Historia de una escalera), Josep María Mestres (Al otro lado de la cama, Silencio vivimos), Juan Echanove (La Asamblea de lasmujeres), Magüi Mira(Consentimiento), Manuel Martín Cuenca (Amor de mono) y para SandraFerrús (El silencio de Elvis), entre otros.
Ha participado en más de una docena de series, destacando su trabajo a las órdenes de Rodrigo Sorogoyen en El apagón y de Paco Caballero en Invisible. Ayudante de dirección de David Lorente en El grito del contrabajo,El monstruo de los jardines y El último verano; y de Sandra Ferrús en La panadera y El patio de las moreras, con la que forma un equipo desde 2014. Directora de piezas cortas de teatro menor, de Sinisterra y varios microteatros. Codirectora junto a Cristina Alcázar en el bestseller infantil Yo voy conmigo
¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser actriz/directora?
Esto me da pudor recordarlo. Tenía 13 años, era de noche y estaba en la salita de estar, sentada en una silla muy pegada al televisor con la luz apagada. Mis padres estaban en una reunión con amigos en el salón. Yo tenía que estar en la cama. Era tarde. Estaba viendo “El año de las luces” de Fernando Trueba con Maribel Verdú y Jorge Sanz. El corazón me latió muy fuerte y hasta ahora…jajaja. Como directora, no he sentido un “llamada” tan clara. La vida me ha ido poniendo proyectos y retos y los he afrontado. Con David Lorente hice mi primera ayudantía en el año 2000, luego dirigí espectáculos de pequeño formato y microteatro; y fue ya de la mano de Sandra Ferrús y en calidad de ayudante o asistente cuando me he sumergido más en la dirección. Hasta Utopía en llamas, que fue un proyecto que le llegó a Sandra y ella me ofreció dirigirlo juntas. ¡Una suerte!
¿Y cuándo sintió que lo había logrado?
No siento que haya logrado nada. Estoy agradecida porque vivo de mi vocación, unos meses mejores que otros; y porque hace más de veinte años que no pongo copas.
Su primera vez sobre las tablas fue en….
Como apasionada de la interpretación, he participado en todos los festivales de mi colegio desde que tengo uso de razón; como estudiante, en la Katarsis del tomatazo y como profesional en el año 2002 con “Los Viejos no deben enamorarse” una producción del CDN.
Y la última ha sido en….
En Historia de una escalera dirigido por Helena Pimenta en el Teatro Español en 2025. Personaje Trini.
¿A quién admiraba de pequeña ?
A Michael Jackson.
¿A quién admira ahora?
A la mejor actriz/actor del mundo Meryl Streep. Y a Rosalía.
Aprendí mucho de….
Siento que aprendo todo el tiempo. He aprendido mucho estos últimos meses trabajando con Sandra Ferrús. Los últimos trece años con mi hijo y los últimos veinte con mi pareja. Aprendo cuando leo, cuando escucho música, cuando investigo un nuevo personaje, cuando voy al teatro, cuando camino por la calle…
No me ha enseñado nada….
No me han enseñado nada las redes sociales.
¿Qué personajes célebres le gustaría dirigir/interpretar?
Cualquier personaje me parece un desafío. Ahora estoy estudiando La Dama Boba, Clara, una criada del siglo S.XVII. Me parece un personaje apasionante. Si encima es el verso la forma de comunicarse, no hay reto que me apetezca más aquí y ahora.
¿Con que nuevos compañeros le gustaría trabajar?
Me encantaría ponerme en manos de mujeres directoras (Andrea Jiménez, Beatriz Jaen, Sandra Ferrús o en el cine con Alauda Azúa, Pilar Palomero, Elena Martín). Me gusta el punto de vista con el que afrontan las historias. A lo mejor por nuevo, no sé. También quiero trabajar con Claudio Tolcachir, Will Keen, Declan Donellan y Alfredo Sanzol.
¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?
Como si fuera la primera vez, jajaja. Es curioso, porque llevo así toda la vida y no aprendo.
¿Cómo se celebra cuando si llega?
Con trabajo. Me gusta mucho pensar en un nuevo personaje, en una nueva historia. Me encanta investigar sobre la época, el contexto histórico; desmenuzar el texto intentando descubrir qué pasa, quién es, cuáles son sus deseos, sus miedos… adoro estudiar y ensayar.
Un actriz/directora debe tener un plan b para poder sobrevivir, ¿cuál es el suyo?
Yo creo que vivo el presente. Me gusta mucho el trabajo en grupo, el experimento; y combino a mi actriz y directora con grupos de entrenamiento o formación donde no enseño nada pero sí planteo, comparto, cuestiono y sobre todo dedico tiempo a la interpretación, que es un de las cosas que más me interesan y gustan. No es un plan B es lo mismo, pero puesto en práctica de diferente manera.
¿Cuáles son las historias que más le atraen actualmente para interpretar/ dirigir?
Las historias que denuncian o ponen el foco en algún aspecto de nuestro comportamiento como sociedad me interesan especialmente. Creo que nos invitan a reflexionar. Y si están bien contadas, casi siempre son el disparador para que se den conversaciones interesantes entre los espectadores. De repente nos comunicamos o lo intentamos, entorno a un tema. Hablamos. Nos miramos a los ojos. Compartimos. Esto me gusta mucho.
¿El mejor momento vivido sobre las tablas?
Recuerdo un par de momentos en dos funciones diferentes donde por accidentes divertidos, los intérpretes que compartíamos escena en ese momento nos vimos sorprendidos por la risa. Era muy difícil continuar con el texto, pero aún así lo logramos sin que el público percibiera nada, fueron momentos en los que me sentí muy viva.
¿Y el peor?
Durante un monólogo en una función me caí de unas cajas donde estaba subida y me hice una luxación en el codo. Acabé el monólogo y fui a urgencias. A los saludos no llegué. Tuve pesadillas durante semanas con el momento de la caída.
El primer espectáculo que fue una catarsis para mí fue….
INCENDIES dirigida por Wajdi Mouawad en el 2008. Cuando acabó la función hubo un par de segundos de silencio donde nadie respiro para después romperlo con un atronador aplauso y ponernos en pie todo el teatro como si fuéramos un solo espectador. Este es mi recuerdo. Idealizado, seguro. También me impacto mucho una CASA DE MUÑECAS dirigida por Lee Breuer también en el teatro Español en el año 2006. EL BAR QUE SE TRAGÓ A LOS ESPAÑOLES, dirigida por Alfredo Sanzol, es también una función que recordaré siempre
¿Y el último catártico ha sido...?
Gula/Gola de Oriol Pla y Pau Matas Nogue. No daba crédito al despliegue de talento y virtuosismo que nos regaló Oriol. Además, el contenido me pareció revelador. Me pasaron un montón de cosas por el cuerpo, la mente y el corazón. Arte puro.
Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectadora…..
No tengo la piel tan fina. O no lo recuerdo.
Y una que le haya insultado a su inteligencia…...
Creo que nunca me he sentido ofendida con ningún espectáculo. Nunca me lo he tomado como algo personal. El arte no me ofende. Puede gustarme o no. Puede que me haya aburrido, incluso, ¿enfadado?, puede ser. Pero hasta eso lo agradezco porque seguro que a la salida, me ha regalado un buen desahogo en forma de conversación con mi acompañante y alguna conclusión interesante habremos llegado.
¿Cómo se maneja la autocensura para tratar ciertos temas ?
La autocensura… no sé. Yo lo llamo miedo, juicio. Intento ponerlos al lado y no de frente. Convertirlos en aliados no en enemigos. Escucharles y darles las gracias, pero hacerles el caso justo. Esto lo he aprendido de Sandra Ferrús.
¿Qué tal sientan los premios?,¿cómo se digieren para continuar después?
No tengo ni idea. Nunca he recibido uno.
Querría conocer a:
Mi actriz preferida cuando era joven era Victoria Abril. Me hubiera gustado conocerla hace años, cuando empezaba. Sus interpretaciones fueron para mi un referente.
¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?
Me gusta mucho. Adoro la interpretación. Es mi oficio. Intento no salir a cazar el mamut, sino echar la red al río y estar agradecida con lo que pesco.
¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años? En donde? Y con quién?
Me imagino en un tren volviendo de rodar una película con Elena Martín por la noche porque al día siguiente tengo función en la Sala Francisco Nieva con David Lorente, mientras comparto correos con Sandra Ferrús para elegir el equipo artístico de nuestra próxima función. Todo todito. También me imagino en una playa del norte viendo el atardecer acompañada de mi marido y de mi hijo.
