Claudia Taboada. «Sobre las Tablas»

Claudia Taboada es actriz formada en interpretación y teatro físico, con una sólida trayectoria en teatro clásico y contemporáneo, audiovisual y creación escénica. Es titulada en Interpretación por la RESAD y en Teatro Europeo en Rose Bruford College (Reino Unido).

Paralelamente, posee formación universitaria en Lenguas Modernas y sus Literaturas y una formación musical reglada como violista, lo que refuerza su perfil interdisciplinar.
En teatro ha trabajado con directoras y directores de referencia como Helena
Pimenta, Magüi Mira, Antonio Castro Guijosa o Andrzej Welminski, participando en producciones como La Celestina (Melibea y Areúsa), Los Pazos de Ulloa (Nucha), La Ilíada (Casandra) o El Tiempo de un Café, además de proyectos que han sido seleccionados en festivales nacionales e internacionales como el Fringe de Edimburgo (Limbo, dirigido por Andrzej Welminski) o el Frinje de Madrid (Amor Líquido, dirigido por Cibele Forgaz; Redes Soci@les, dirigido por Marc Montserrat-Drukker).

Actualmente, forma parte de La Barraca, dirigida por Magüi Mira.
En audiovisual, ha participado en el largometraje La sospecha de Sofía (2024),
dirigido por Imanol Uribe, y en la serie La Nena (2025), dirigida por Paco Cabezas.
Complementa su trayectoria con formación continua en técnicas de interpretación, movimiento y creación, como Viewpoints y Suzuki, el método Schinca o entrenamiento vocal y corporal. Habla español e inglés con fluidez, tiene conocimientos de italiano y gallego, y cuenta con habilidades en canto
(mezzosoprano), instrumentos musicales y teatro físico.

 

 ¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser actriz?

Desde pequeña, muchas veces. La más consciente y decisiva, con 17 años fui a ver “Esperando a Godot” con el instituto en el Teatro Valle-Inclán: Me quedé maravillada. Ya estaba obsesionada con la literatura, ahí me obsesioné con el teatro.

 ¿Y cuándo sintió que lo había logrado?

Me cuesta marcar un momento. Creo que ha sido natural y progresivo. Si ahora hecho la mirada atrás, quizá pueda decirte desde la obra de El Tiempo de un Café.
A partir de ese momento, empecé a dedicarme solo a la interpretación.

Su primera vez sobre las tablas fue en….

He crecido sobre las tablas. Aparte de actriz, soy músico. Toco la viola desde bien pequeña. Y he estado encima de los escenarios desde los 7 años, con diferentes disciplinas artísticas, ya sea danza, teatro o música.

 Y la última ha sido en….

La semana pasada. En Málaga. Estamos teniendo una gira muy bonita con La
Barraca.

¿A quién admiraba de pequeña?

Me gustaba mucho Audrey Hepburn; me sigue encantando. Me veía todas sus
películas en bucle. Me sabía todos los diálogos.

 ¿A quién admira ahora?

A mucha gente. Por decirte dos:
Patricia López Arnaiz me parece una actriz como la copa de un pino. No tengo
palabras para describir su trabajo en Los Domingos. Colosal.
Denise Despeyroux es una magnífica creadora. Me encantaría trabajar con ella.

 

Aprendí mucho de….

Creo que si se observa lo suficiente, siempre se puede aprender. Cada proceso es único; incluso de lo malo se aprende.
Ahora, por ejemplo, estoy trabajando con 7 actores; todos muy diferentes. De todos ellos aprendo cada día que salimos al escenario a hacer la función.

 No me ha enseñado nada….

Las épocas en las que más miedo he tenido (y he prestado demasiada atención a eso), es cuando menos he aprendido. Y sobre todo, cuando menos he disfrutado. El cuerpo te manda mensajes y es importante escucharlos, pero a veces prestamos demasiada atención al miedo en sí, no a lo que lo provoca. Pero aún así, es imposible no aprender nada. Del miedo también se aprende mucho.

 ¿Qué personajes célebres le gustaría interpretar?

He tenido la suerte de encarnar muchos personajes clásicos: Casandra, Hermia, Melibea, Areúsa, Nucha, Pepeta…
Siempre he sido un poco friki de la mitología. Me encantaría hacer una Antígona, me parece un personaje femenino muy complejo. Medea sería, también, increíble.
También soy una romántica: así que, por supuesto, Julieta y Adela. Una dama boba, Paula, Katherine… o cualquier personaje de Shakespeare.
Pero ahora se están escribiendo personajes femeninos maravillosos. Las nuevas dramaturgias proponen personajes realmente bellos.

 ¿Con qué nuevos compañeras le gustaría trabajar?

Me encantaría trabajar con Leticia Dolera, me fascina; en teatro: Andrés Lima, Alfredo Sanzol, Lucía Carballall… Tengo una lista INMENSA.

 ¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?

Es duro. Es complicado no llevárselo a un terreno personal. Yo intento mantenerme ocupada y estar siempre activa con diferentes cursos, renovando material… pero la mente es muy puñetera.

 ¿Cómo se celebra cuando sí llega?

Con trabajo.

 Una actriz debe tener un plan b para poder sobrevivir, ¿cuál es el suyo?

Prefiero no llamarlo “plan b”. Para mí, todo es parte del mismo plan. Si no, es fácil sentirse mal por no conseguir tus objetivos de dedicarte solo al “plan a”.
Ser actriz puede ser compatible con muchas otras profesiones. Y yo disfruto muchos trabajos; desarrollo diferentes aspectos de mi personalidad.
Estudié Literatura y Lenguas Modernas, así que siempre es una opción dedicarme a algo en el terreno editorial. Por otro lado, ahora estoy metiendo la cabecilla en el mundo de la producción. Me gusta, y creo que se me da bien.

¿Cuáles son las historias que más le atraen actualmente para interpretar ?

Siempre me han gustado los clásicos. Llevo unos cuantos a mis espaldas. Quizá por eso ahora estoy prestándole mucha atención al
teatro contemporáneo, me apetece trabajar en algo más actual. Quizá hasta
performático.

¿El mejor momento vivido sobre las tablas?

Con La Celestina. Un proyecto maravilloso con una gente maravillosa.

 ¿ Y el peor?

Me lo guardo para mí.

 El primer espectáculo que fue una catarsis para mí fue….

Esperando a Godot, por supuesto.

 ¿Y el último catártico ha sido…?

Los Nuestros, de Lucía Carballal. Salí extasiada del teatro, con revelaciones y todo.

Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectadora….

Lo paso mal cuando hay escenas muy escatológicas, no lo llevo bien.

Querría conocer a :

Almodóvar, por supuesto.

 ¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?

Es una carrera de fondo. La incertidumbre, aunque dolorosa, te mantiene en vela: nunca sabes cuando va a llegar un buen proyecto.

¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años? ¿Y en dónde?

Me gustaría estar feliz y tranquila. Y trabajando.
Por supuesto, tengo sueños que quiero que se cumplan pero me los voy a quedar guardados, como deseos. Ya te contaré si se cumplen.