Cecilia Mansilla (Almansa, Albacete) es, actriz y creadora. Vive y trabaja entre Murcia; donde estudió Interpretación en Teatro Físico y de Creación en la ESAD y Madrid; capital vorágine a la que se mudó hace un par de años para seguir formándose y desarrollar su carrera.
Su trayectoria abarca el campo audiovisual, teatral, la creación escénica y proyectos de arte-educación. Combinando sensibilidad interpretativa, experimentación física y compromiso social, compagina su labor como actriz con la investigación escénica y con proyectos de Teatro Aplicado en
comunidades, ámbitos educativos y sanitarios.
En el campo teatral forma parte de producciones como Nacional 340 (Physical Collage & Sforza Producciones), espectáculo finalista en los Premios MAX 2024, y Arquitectura Emocional.
Ha trabajado en montajes como La nieve bajo nosotras, de Elena Mateo (lectura dramatizada en el Centro Dramático Nacional), además de en creaciones como Rumbo a Farout (CÍA Onírica Mecánica), El cuadrado de la avaricia (La pared blanca) o La Quinta Pared (Younes Demnati).
También ha colaborado con la compañía Los Absurdos Teatro.
Asimismo, trabaja con la compañía Cross Border (dirigida por Lucía Miranda) en diversos proyectos de Teatro Documental y Teatro Foro como Yo Cuento, Relatos de ciudad o Mundo Quinta.
En audiovisual ha participado en proyectos como SHINZÖ (TwinFreaks Studio, 2025), Sueños de libertad (Diagonal TV / Atresmedia), coprotagonizado El arte de la cita (Olivia Sanz) y la Campaña de salud mental “Podría ser yo” de Angelini Pharma (WCP, Alberto Triano).
¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser actriz?
La primera vez que lo pensé fue muy pequeña, ya desde los 12 años empecé a tomar clases de teatro y hacer obras en mi pueblo. Pero el momento en el que decidí que sí o sí iba a dedicarme a ello fue justamente mi primer día de universidad en el Doble Grado de Derecho y Criminología.
Tiene su anécdota: primera clase de Derecho Constitucional, el profesor nos explica que para ser buenos juristas teníamos que saber ver las cosas tal cual eran y, respecto a esa verdad, aplicar la ley. Por ejemplo, señaló la papelera del aula, ¿qué es eso? Todo el mundo empezó a contestar: una papelera. Yo recuerdo pensar: un cubo negro, achatado, en el que si entrara dentro podría bajar como Alicia en el País de las Maravillas… y tirarme unos minutos imaginando. No llegó nunca a mí el turno de hablar, pero el profesor concluyó: Muy bien, es una papelera, veis las cosas como son. Si tuvierais una mente de gente de artes, seguro que habríais dicho: es un cubo negro, con forma de…
Pero no ha sucedido. Eso es para los de la facultad de enfrente, no para vosotros. Miré a mi alrededor y supe que me tenía que ir de allí, arriesgarme y apostar por lo que quería. Sigo agradecida con ese profesor.
¿Y cuándo sintió que lo había logrado?
Creo que justo una de las cosas más bonitas de esta profesión es que no se logra y ya está. Es un logro en movimiento, que no para de suceder. Yo lo siento cada vez que me subo al escenario. Cada vez que cae en mis manos un texto nuevo, que disfruto de un primer y último ensayo, que comparto
con mis compañerxs.
Su primera vez sobre las tablas fue en…
En el teatro principal de mi pueblo (Almansa, Albacete), con el grupo de teatro de la Universidad Popular en el que empecé a los 12 años.
Y la ultima ha sido en….
Hace un par de semanas en el Teatro Romea de Murcia, re-estrenando la obra “Arquitectura Emocional” con la compañía Physical Collage.
¿A quién admiraba de pequeña ?
A mis abuelas.
¿A quién admira ahora?
También a ellas. Son dos mujeres que me inspiran en lo vital y en lo artístico. De hecho, hay hasta personajes que he construído -y sé que seguiré haciéndolo- tomándolas como referentes a ellas, en el presente o en otros momentos de su vida.
Aprendí mucho de….
La compañía Almateatro, con la que empecé en mi pueblo. El enamorarme del teatro fue gracias a esas primeras personas con las que compartí escenario y juegos.
No me ha enseñado nada….
Un día alguien me dijo “a veces se aprende antes lo que no quieres, lo que no te gusta, que lo que sí”. Así que no hay experiencia o persona que no me haya enseñado algo, soy de las que sacan luz de cualquier lugar.
¿Qué personajes celebres le gustaría interpretar?
Ahora mismo, estoy muy obsesionada con Las Sinsombrero, las mujeres de la Generación del 27. Hacer algo sobre ellas, mujeres tan célebres como silenciadas durante tanto tiempo, me atrae mucho.
¿Con que nuevos compañeros le gustaría trabajar?
Un sueño sería compartir escenario (o rodaje, el cine es también un lugar que tengo muchas ganas de seguir explorando) con compañeras referentes para mí como Bárbara Lennie, Carmen Machi, Marta Nieto… y directoras como Carla Simón o Eva Libertad. Luego hay otra realidad y es que me encantaría trabajar con mis amigxs, con compañerxs de profesión cercanos con los que todavía no he tenido la oportunidad.
¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?
Uf, creo que asumiendo que la incertidumbre es una realidad constante en esta profesión, que los proyectos nacen y mueren todo el tiempo y que esperar a que algo llegue solo te lleva a la desesperación. Para salir de ahí, intento estar todo el tiempo en movimiento, en búsqueda y generación de proyectos propios.
¿Cómo se celebra cuando si llega?
Compartiéndolo con la gente que te quiere, te sostiene y confía en ti en los momentos de incertidumbre y sobre todo, saboreando con mucho cariño y entrega el proceso de trabajo en sí.
Un actor debe tener un plan b para poder sobrevivir,¿cual es el suyo?
En mi caso, algo que me llena inmensamente y que forma parte del Plan A, es el trabajar como mediadora en proyectos Teatro Aplicado, el explorar cómo las artes escénicas pueden utilizarse como herramienta más allá de lo meramente representativo.
¿Cuales son las historias que más le atraen actualmente para interpretar?
Tengo proyectos que me encantaría que vieran la luz, pero lo cierto es que lo que más me atrae es repetir algunas de las obras, de las historias en las que ya trabajo. Conecto tanto con ellas que me da apena que este momento sea más “fácil” producir algo nuevo que girar, hacer crecer con el tiempo producciones que ya existen.
¿El mejor momento vivido sobre las tablas?
No es exactamente sobre las tablas, sino al bajar de ellas. Hace unos meses, cuando estrené la obra de “Nacional 340” en el Teatro Romea de Murcia, al terminar la función, me encontré a mi abuela (que tiene ya más de 90 años) esperándome en la puerta, había venido de sorpresa junto al resto de
mi familia desde el pueblo a verla. Era la primera vez que pudo venir a verme actuar y sentirla cerca fue tan especial.
¿ Y el peor?
Veces que he estado enferma y he tenido que tirar para delante. Como una vez que tenía gastroenteritis y entre escenas ir al baño. Show must go on.
El primer espectaculo que fué una catarsis para mí fue….
Puede que la Iphigenia en Vallecas de María Hervás
¿Y el ultimo catártico ha sido…?
Personas, lugares y cosas de Pablo Messiez
Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectadora…..
No recuerdo el título, pero la primera (y única) vez que he visto una obra de Angélica Liddell. Respeto absoluto por las maneras de crear y relacionarse con lo teatral de cada artista, pero hay ciertas apuestas por jugar con los límites humanos y artísticos que para mí superan la sensibilidad.
Y una que le haya insultado a su inteligencia……
Dándole la vuelta a la pregunta, me sentí insultada por la audacia con la que Pablo Messiez conectó pasado-presente-futuro en un mismo espacio en su obra Todo el tiempo del mundo. Vuelvo a ella siempre que puedo porque cada vez encuentro algo nuevo.
¿Cómo se maneja la autocensura para tratar ciertos temas ?
Soy defensora de que se debe poder hablar de todo. Precisamente por eso tiene sentido el teatro. Como fórmula, creo que el humor (con ingenio) es, la gran mayoría de veces, un camino para adentrarse en terrenos más pantanosos y que la gente pueda tolerar y escuchar lo incómodo, lo tabú.
¿Qué tal sientan los premios?,¿cómo se digieren para continuar después?
Cuando he recibido o sido nominada han sido en categorías donde se premiaba al proyecto en conjunto y creo que justamente ahí está lo más bonito: conectar con el amor y la dedicación del trabajo de todo un equipo y coger un impulso para seguir creando y compartiendo.
Querría conocer a :
No llego por poco, pero a las Sinsombrero.
¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?
La confianza que tienen en mí mis amiguxs, mis compañerxs cercanos de profesión. En los momentos en los que solo ves una pared enfrente, esas miradas luminosas te ayudan a volver al camino. Y el hacer un ejercicio constante de valorar lo presente y los proyectos tan bellos en los que he tenido y tengo la fortuna de trabajar.
¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años?Y en donde?
Mucho teatro y mucho cine. Disfrutar ello, vivir de ello. No sé donde, pero con mi gente o sintiendo mi gente a los equipos con los que esté compartiendo.
