Angel Velasco.» Sobre las Tablas «

Ángel Velasco, actor y creador.

Destacan sus participaciones televisivas en “Muertos SL” (Movistar+), “4Estrellas” (TVE), “Todo por el juego” (Movistar+), “ToyBoy” (AtresMedia)…

Ángel Velasco es un actor malagueño, afincado en Madrid, licenciado en la ESAD de Málaga que combinó sus estudios de interpretación con Comunicación Audiovisual en la UMA. Continuó su formación en Madrid con distintos docentes siendo Master en Cine y TV por la Escuela TAI y entrenando con Lorena García Bayonas (Centro del actor), Juan López Tagle, Charlie Levi….

En el mundo del cine protagonizó el largometraje “Solsticio” de Daniel Martín Novel presentado en el Festival de Cine de Málaga. También como protagonista destacan los cortometrajes: “Nacho no conduce” de Alejandro Marín o “Cupido in Love” de Roberto Pérez Toledo, que revolucionó las redes sociales en 2015.

Su carrera teatral como actor es amplia y diversa. Desde musicales en teatros de Gran vía (como “Sufre Mamón” o “A quién le importa, El musical”), pasando por el Teatro del Soho Caixa Bank (“En la Pista”), el Teatro de La Abadía (“Los últimos”), el Teatro Cervantes de Málaga (“Souvenir”, “La tormenta perfecta”), hasta el teatro off en Madrid (“La herencia de los Miller”, “La Mano”, “Muros”).

Como autor teatral en 2023 estrena como autor y director “Gólosa”, producida por el Teatro Cervantes de Málaga, que le lleva de gira por Madrid y diversas plazas nacionales. En 2024 su texto “El escondite” es seleccionado por el Salón Internacional del Libro Teatral para su lectura dramatizada en el Centro Dramático Nacional. En 2025 dirige 4 nuevas lecturas dramatizadas de nuevo en el Teatro Valle Inclán.

También escribe el “Vinila´s Burlesque Bingo” estrenado en 2024 en “Odiseo”, Murcia.

Como director teatral, además de su premiada “Gólosa”, en 2025 dirige “La Mano” de Carlos Zamarriego, que se estrena en el Teatro Lara. Además en 2026 codirige “No Luisa” de Elena Vallinas.

Como realizador audiovisual, en 2023 dirige el documental “El reencuentro de los Serrano” y el videoclip de la famosa canción “1+1son7”. Además dirige videoclips con la participación de Roi Méndez, La Oreja de Van Gogh o Funambulista.

 

¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser director?

Pues no lo sé. Sinceramente no lo sé. Yo soy actor, “de carrera”, me licencié en la ESAD de Málaga en Interpretación Textual y la verdad es que mi naturaleza es actuar. Supongo que puedo contestar a cuándo pensé en ser actor: fue en el taller de teatro de bachillerato. Ahí fue cuando probé esto de actuar y cuando meenamoré completamente del teatro. Lo de dirigir ha sido más progresivo, al igual que la dramaturgia. Empecé a impartir clases de teatro a grupos de teatro universitario hace ya 15 años y eso me fue dando un gran bagaje como profesor y director de escena que sumado a pequeñas incursiones en Microteatro como autor y director durante años, más otros proyectos pequeños… pues me fue llevando a donde estoy ahora mismo. Me gusta mucho dirigir, disfruto del teatro también desde una visión más general del
espectáculo. Más alejada de la del prisma del personaje que pudiese interpretar. Es otra manera y me gusta. Y con la dramaturgia me pasa un poco igual. Ahora me falta vivir la aventura de que alguien que no sea yo dirija uno de mis textos.

 ¿Y cuándo sintió que lo había logrado?

En la actuación creo que me sentí actor en 2008, estaba en 2º de carrera y me escogieron para interpretar a Gaveston en una adaptación de “Eduardo II” para una compañía profesional. La clave fue sentir que me daban de alta “como actor” con un contrato y que me llegaba un sueldo a la cuenta del banco (no unos billetes en la mano después del clásico bolo punky). Creo que ahí sentí
que era profesional por primera vez. En cuanto a la dirección y la dramaturgia fue en 2023 cuando el Teatro Cervantes de Málaga me dio la oportunidad de levantar mi propio texto “Gólosa” dentro del programa de su vivero escénico “Factoría Echegaray”.

 Su primera vez sobre las tablas fue en….

Supongo que como profesional fue esta que contaba antes. Perosinceramente no recuerdo exactamente cuál fue la primera primerísima. Quizás cuenten todas aquellas veladas nocturnas de campamento en mi adolescencia. Ahí actuábamos ¡mucho! E inventábamos historias todo el tiempo. Quizás fue entonces… no lo sé.

 Y la última ha sido en….

En el Teatro del Carmen de Vélez Málaga, de gira con nuestra función “La Mano”, un texto de Carlos Zamarriego que hemos producido conjuntamente él y yo. Actué con mi buen amigo y compañero José Pastor. Es un texto maravilloso de Carlos que siembra en el público preguntas sobre el poder del dinero. Esta versión la he podido dirigir yo mismo (a la vez que actuaba) y me
he permitido sumarle una capa más de preguntas a cerca del poder del dinero en el arte. Y todo esto he podido hacerlo porque he tenido a un elenco maravilloso que se han tirado al río de confiar y de dejarse hacer. Ellos son: Victor Castilla, José Pastor y Steven Lance.

 ¿A quién admiraba de pequeño ?

Llevo unos minutos dándole vueltas a esta pregunta… ¡no lo sé! No
sé a quién admiraba “del mundillo”. Me viene a la cabeza un momento en el taller de teatro de bachillerato en el año 2003 cuando hicimos “Usted tiene ojos de mujer fatal” y alguien comentó que esa misma obra había sido representada años antes por Fran Perea en ese mismo instituto en Málaga. Ese comentario coincidía con el super boom de Los Serrano (insisto, era 2003), cuando media España se paralizaba para ver aquello y, aunque yo no era
mucho de ver la tele ni tenía muy clara la imagen de Fran en mi cabeza, pensé “¿te imaginas que un día te dedicas a esto de actuar y llegas así de lejos? ¿desde este mismo escenario?” …Curiosidades de la vida ahora Fran y yo somos íntimos amigos y colaboradores profesionales el uno del otro.
Se me venía esa anécdota a la cabeza pero creo que yo siempre he admirado más a “las historias” que a “las personas que hay detrás de las historias”. Siempre me he dejado llevar por las ficciones, desde tebeos, novelas juveniles hasta el teatro y el guión audiovisual…

¿A quién admira ahora?

Pues admiro mucho a Peris Mencheta, a Nao Albet y Marcel Borrás… no los conozco de nada (a mi pesar) pero son los que me parece que hacen auténtica magia escénica. Y que además actúan. Y en el caso de los catalanes también escriben. Y lo revientan cada vez que estrenan algo llegando al gran público y no dejan a nadie indiferente. (Que para mí esto último es la clave).
Pero también admiro a un montón de nuevas voces creativas que hay por aquí cerca y que (aún) no tienen un espacio desde el que llegar al gran público: Pablo Díaz Morilla, La Chachi, Anäis Bleda, Elena Vallinas, Ruth Rubio, Jose Carlos Cuevas…
Me doy cuenta de que mi admiración se dirige sobre todo a
creadores multidisciplinares, no me había parado a pensarlo hasta ahora.

 Aprendí mucho de….

He aprendido mucho de tod@s mis compañer@s. Siempre. Siempre. Nunca falla. Comparto procesos creativos, ya sea como actor, como director o como dramaturgo, y aprendo cada día de los profesionales con los que comparto el camino. Evidentemente hay una formación previa; algo aprendí en la ESAD
de Málaga (¡digo yo!), después también con Lorena García de las Bayonas en el Centro del Actor, con Yoan Yago en talleres del CDN y etc. Pero me quedo con la observación de mis compañeros y compañeras. Me quedo con los “detalles” que he vivido con Fran Perea en nuestros diversos trabajos juntos, con Steven Lance, con Víctor Castilla, con Stephanié Magnin, con Jesús Carrillo, con Luis
Heras, con Aura Garrido, con Javier Márquez, con Rebeca Roldan, con Mario de la Rosa, con Elena Vallinas, con Marta Torres, con Daniel Martín Novel…

No me ha enseñado nada….

Nadie. Siempre se aprende. Incluso cuando no te quieren enseñar.
Incluso cuando quieren que desaprendas. Se aprende. Siempre se
aprende. Al llegar a Madrid trabajé en un restaurante y había veces que se
jodía el montacargas y teníamos que subir las cajas de bebida a mano por las escaleras, desde el sótano a la barra del primer piso, y un compañero siempre me decía “todo va al músculo”. Como queriendo sacar conclusiones positivas de todo aquello.Yo vivo así la vida. Siempre se aprende. Siempre se gana, incluso cuando se pierde… se aprende algo. Por lo tanto se gana algo.

 

 ¿Qué personajes célebres le gustaría dirigir/interpretar?

Creo que todo actor debería hacer alguna de Don Juan Tenorio, de
Segismundo o incluso de El Quijote. Al final “los grandes” siempre estarán ahí y hay algo en el idioma que lo hace especialmente especial en castellano. Digo esto del lenguaje porque no es lo mismo hacer Shakespeare en castellano… si no fuese por este detalle añadiría Hamlet a la lista. Eso como intérprete.

Como director me encantaría dirigir a Valle Inclán. Casi me da igual
qué texto, pero me encantaría hacerlo con medios, con tiempo, con
espacio, con… ¿dinero?

 

¿Con qué nuevos compañeros le gustaría trabajar?

Vuelta a Barco Pirata, a Nao y Marcel… pero también me encantaría trabajar con Andrés Lima. Creo que si hubo un momento en mis primeras formaciones en la ESAD que fue definitivamente motor para mi manera actual de afrontar lo teatral fue conocer Animalario. También Juan Mayorga. Son mentes que
creo que trabajan a otro nivel.

 

 ¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?

¿Que cómo se gestiona el día a día para todos nosotros y nosotras? Pues haciendo de la precariedad virtud, supongo. Ahí llevo 15 años (y la industria teatral toda la vida). Potenciando maneras creativas de sacar historias y proyectos adelante. Haciendo producción de manera tangencial y muy punky. En resumen: dándote igual que el proyecto no llegue porque te lo
inventas tú. Lo que es más difícil es gestionar los otros 243 trabajos que no te
gustan (o que no te gustan tanto) y que tienes que hacer para tener sustento y dinero para producir esos proyectos en los que te dejas la vida.
Supongo que al final la clave es el amor por esto del teatro. Esperemos no desencantarnos.

¿Cómo se celebra cuando sí llega?

Pues en mi caso incluso con incredulidad y perfil bajo. Pasa tan poco eso de que “llega”.
Y cuando llega hay tantas veces en las que al final “se cae”… Es muy triste que sea desde ese perfil bajo. Porque es verdad que hay celebrar. Y celebrar mucho. Los pequeños pasos hacia delante que esta profesión nos regala son lo que habíamos venido a buscar, así que sí: me comprometo a celebrar un poco más. Y si se cae pues se cayó.

 

 Un director debe tener un plan b para poder sobrevivir,¿cuál es el suyo?

En mi caso todo intento que sea alrededor de un escenario. Incluído los plan/es B. Al final mi naturaleza es actuar y de ella intento vivir. En estos 15
años que llevo en Madrid he ido tejiendo un entramado de actividades laborales que tienen que ver con la actuación en general. Imparto clases de teatro a universitarios, hago televisión y cine como actor (cuando me dejan), dirijo audiovisual, escribo todo lo que puedo, me voy de gira en equipos de producción con otros artistas…

 

¿Cuáles son las historias que más le atraen actualmente para dirigir?

A mi me mueve lo que está pensado para agitar, zarandear y despertar alguna inquietud, pregunta o duda en el público. Y dentro de ese espectro me puedo enamorar de cualquier historia que esté bien contada. Creo que el teatro y la escena en general está ahí desde su creación para poder entrar en mejor contacto con el público, y así creo que debe seguir siendo. El entretenimiento vacío que tanto consumimos ahora es algo que creo que verdaderamente
nos hace peores seres humanos. Más insensibilizados, menos inquietos intelectualmente, más dormidos… peores.
Hay que zarandear al público, a eso hemos venido.

 

¿El mejor momento vivido sobre las tablas?

Hay muchos. Muchos, muchos, muchos. Porque de verdad estoy muy enamorado de mi profesión. Ahora mismo se me vienen dos:
Uno cuando en 2018 haciendo una función en la que mi personaje recitaba la “Divina comedia” a toda velocidad se me trastabillaron las palabras… y no pasó nada. Fue un aprendizaje bonito. La clave era que la espectacularidad del momento dependía de que (dentro de la ficción) mi personaje “no fallaba nunca” y yo me esforcé muchísimo en estar a esa altura como actor: no fallar. Y así fuesiempre, muchas funciones sin fallar… hasta que simplemente un
día fallé. Como ser humano, sin más. Y no pasó nada. La función siguió. Nadie se dió cuenta de nada, salvo yo. Fue interesante. Autoexigencias…
Y el segundo momento que viví con especial cariño fue estrenar mi primer texto largo como autor y director. En el teatro de mi ciudad. Recuerdo un encuentro con el público después de la función y, cuando acabó el encuentro, en el aplauso del patio de butacas recuerdo a mis padres aplaudiendo y recuerdo ver cómo mi padre se levantó con un energético brinco mientras aplaudía súper feliz.La suerte que tengo de que me apoyen. Cosas de mi niño interior supongo…

 ¿ Y el peor?

Diría que cuando tuve que enfrentarme a un productor que me voceó en la cara delante de todo mi equipo de actores y equipo técnico por algo en lo que no tenía razón. Todo el mundo tiene un jefe y en aquel momento él era el mío.
Creo que supe entender mi posición en aquel momento y no le respondí con la misma violencia con la que él me trató. Pero fue sin duda el peor momento de mi carrera.

 El primer espectaculo que fué una catarsis para mí fue….

Antes comentaba que mi primer contrato como actor profesional fue en una adaptación de “Eduardo II”. Además de eso, en aquella función también tuve mi primera escena de cama homosexual y con desnudo integral. ¡A mis 20 años fue todo un shock!

Aprendí muchísimas cosas sobre mí mismo.

 

¿Y el ultimo catártico ha sido…?

Sacar adelante una función como coproductor, director y actor en Madrid. Lo he conseguido porque he podido trabajar con amigosque me han querido y cuidado en el proceso.

 

Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectador…..

Todo aque teatro que aprovecha juegos y dinámicas escénicas para atraer al público hacia ideas retrogradas, hacia paternalismos con las personas que luchan por sus ideales o hacia “fascisimos varios”.
La idea es movilizar, claro, pero siempre hacia delante. No hacia
atrás.

 

 Y una que le haya insultado a su inteligencia……

He trabajado en varias. Se dice el pecado pero no el pecador, sobre todo porque lo de la inteligencia es bastante subjetivo. Pero el teatro de simple entretenimiento es algo que me parece que no funciona conmigo.

 

 ¿Cómo se maneja la autocensura para tratar ciertos temas ?

Es un tema complejo porque a mí me gusta mucho dudar de mí mismo, en todos los conceptos/dudas que me pueda plantear tanto en mi dramaturgia como en mis direcciones. Dudar para avanzar.
Pero claro, luego salta el resorte de si hay veces que en vez de dudar estoy simplemente autocensurándome… es difícil.
Normalmente lo que hago cuando dirijo es rodearme de equipos de actores y equipos artísticos en los que confío mucho. Les doy mucha voz para que pongan en tela de juicio todo lo que les planteo. Para que, digamos, “no me compren todo necesariamente a la primera”. Y luego yo me comprometo con esa duda que me plantean, y me la llevo a casa y le doy 23123423 vueltas. Lo único que les pido a cambio es que cuando yo vuelva con una respuesta a sus dudas la respeten. Hay veces que les doy la razón y las gracias y otra veces en las que no cedo, pero les doy las gracias igual o más.

 

¿Qué tal sientan los premios?,¿cómo se digieren para continuar después?

Los premios son una absurdez. Que sienta bien. Obvio. Ego tenemos todos. Pero diría que el 100% de mis compañer@s preferirían nuevas oportunidades y nuevas financiaciones antes que premios.
Lo que sí es verdad es que a veces los premios son, a su vez, motores de nuevas oportunidades y financiaciones. Ahí es cuando mejor sientan.
Y luego, tema aparte para mí, son los premios a mis equipos. Hace poco nos dieron un premio en un certamen de teatro en Carabanchel, lo tomé como un premio al trabajo de todo el equipo y eso sí es muy alagador e inspirador. Hace más tiempo le dieron el premio Ateneo de Málaga a la mejor interpretación masculina a mi compañero Víctor Castilla al cual había dirigido yo en aquella
ocasión. Más alago, más inspiración. Más ánimo para seguir.
Pero la clave es la financiación. 🙂

 Querría conocer a :

Me gustaría conocer a Alfredo Sanzol. Es una persona que me parece interesante. Un escritor que me gusta muchísimo y un profesional del teatro y de la gestión teatral con el que tendría algunos buenos debates.

 

¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?

Ni idea. De verdad. Cada vez lo entiendo menos. Admito que me divierto, hay algo un poco masoca en todo esto del teatro que me gusta. Pero los años pesan y la precariedad nos desalienta a todos. La necesidad del concepto de “compañía” se hace indispensable para poder seguir tirando del carro.
También es verdad que tengo siempre y desde siempre el apoyo y la confianza máxima de mi familia. Hay compañer@s que no tienen eso y me parece que lo cambia todo.

 

¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años?¿Y en donde?

Pues si pudiese elegir lo que me diese la gana… diría que me encantaría estar viviendo en mi Málaga natal, impartiendo clases/entrenamientos de teatro a profesionales mientras produzco montajes con mi compañía (en el sentido más familiar de la palabra compañía) mientras salimos de gira intentando dejar una pregunta abierta en cada cabeza.