Director y dramaturgo
Pablo Martínez Bravo es un creador madrileño graduado en Dirección Escénica por la RESAD. Su trayectoria se ha forjado tanto en el teatro independiente (La Casa de la Portera, La Pensión de las Pulgas) como en grandes instituciones (Centro Dramático Nacional, Teatro Español). Ha trabajado como ayudante de dirección de figuras como Luis Luque y Alberto Conejero, y ha destacado en la dirección de montajes como La noche que amé a Pasolini y El año que mi corazón se rompió. Su enfoque artístico equilibra la sensibilidad, el humor y un sólido compromiso con el trabajo en equipo.
¿Cuándo fue la primera vez que pensó en ser director?
Después de ver Cabaret que dirigió Sam Mendes, aunque antes ya rondaba la idea de dedicarme a la profesión.
¿Y cuándo sintió que lo había logrado?
Cuando he podido sobrevivir de trabajar en la profesión.
Su primera vez sobre las tablas fue en….
La primera ayudantía de dirección fue Cerda de Juan Mairena en La casa de la portera y dirección Añicos de Carlos Be, en Matadero dentro del Festival Frinje.
Y la última ha sido en….
Mi última ayudantía ha sido en Fuenteovejuna de Rakel Camacho y estoy preparando la dirección de Guayomini de Laura Garmo para Nave10.
¿A quién admiraba de pequeño?
A mi tío.
¿A quién admira ahora?
A mi tío y mis amigues.
Aprendí mucho de….
Todas las personas que pasaron por La casa de la portera.
No me ha enseñado nada….
El ego de personas que me he encontrado en el camino.
¿Qué personajes célebres le gustaría dirigir?
A Chus Lampreave.
¿Con qué actores le gustaría trabajar?
Ahora mismo al reparto de Guayomini.
¿Cómo se gestiona la incertidumbre ante un proyecto que no llega?
Con una buena psicóloga como la mía.
¿Cómo se celebra cuando sí llega?
Con unas cervezas con amigues.
Un director debe tener un plan b para poder sobrevivir, ¿cuál es el suyo?
¿Se debe tener?
¿Cuáles son las historias que más le atraen actualmente para dirigir?
Las que te hacen pensar y las que hablan de lo que somos.
¿El mejor momento vivido sobre las tablas?
Las cañas de después de un estreno.
¿Y el peor?
Trabajar para directores que no te valoran y encima no te pagan.
Una obra que le haya herido su sensibilidad como espectador….
Las que siguen haciendo chiste sobre las personas LGTBIQ+.
Y una que le haya insultado a su inteligencia……
Las que te hacen creer que no eres lo suficientemente inteligente para entenderla.
¿Qué tal sientan los premios, cómo se digieren para continuar después?
Son un reconocimiento, nada más.
Querría conocer a:
Chenoa.
¿Qué le anima a no rendirte en esta profesión?
El tiempo invertido.
¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años? ¿Y en dónde?
Pasar de sobrevivir del teatro al vivir del teatro.
